¿POR QUÉ NO HAY TANTA FELICIDAD CON EL PROCESO DE PAZ?

Lo que debe ser motivo de felicidad, es hoy un asunto de incertidumbre.

ayamos unos meses atrás. Cuando se dijo la fecha exacta para que el pueblo colombiano fuese a las urnas a darle el SI o NO a los acuerdos de la Habana; se veía una euforia en todos los aspectos y sobre todo en los medios de comunicación; prensa escrita, televisión y ni nombrar las redes sociales. En estas mantuve varios debates con personas en favor de los acuerdos, la verdad yo como apoyador del NO, daba como un hecho que recibiríamos una limpia electoral pues a mi parecer eran más los que estaban en favor del SI que los de No; e incluso las encuestas también favorecían dicha propuesta para el SI.

A las cinco o seis de la tarde de ese dos (2) de octubre, la vaina cambió, y el ganador fue el NO, y realmente desde ese momento la gran mayoría de los que eufóricamente apoyaron el SI, bajaron su cabeza y el panorama cambió.

Son bastante los que no querían eso; y ahora creo que somos más, y no me refiero a la PAZ que es un derecho constitucional e universal, sino a la forma y el modo como se ha dado.

Todo el país sin excepción alguna puede afirmar así sea dentro de su ser porque se le hace difícil admitir esa verdad después de apoyarla a morir, que  existe una mentira tras otras por parte de nuestro Presidente y todos los involucrados en el proceso de Paz. Esto se volvió un show mediático de la más alta calaña.

Todos vimos la transmisión en directo de la fiesta de la paz con sus ilustres ponentes vestidos de blanco, y las orquestas, y la fiesta,  y todo; pero resulta que ese show lo hicieron antes del plebiscito y desde ahí todo la felicidad ha venido mermando y bajando.

En plena campaña del plebiscito los del SI contradecían muchas cosas entre esas están:

  • Se prometió cárcel y al final no hubo.
  • No habrá curules a dedo, y la final su hay
  • Habrá reparación a las víctimas, y al final le salimos deber a las Farc
  • Que no se pagarían $1,800,000 y resulta que si
  • Que cambiarían la constitución y que dejaría una brecha abierta para que salgan más grupos insurgentes y al igual que las Farc reciban todos los beneficios por hacer una paz, y eso es lo más grave que puede pasar y por cierto que ya empezó.
  • Que se RESPETARIA la decisión del pueblo y resulta que no ha existido un precedente en la historia del país donde se haya pisoteado lo que la mayoría quiso.

Todos estos aspectos por nombrar algunos, han manchado lo que sería  una alegría nacional; no hay felicidad total en este asunto, las cosas se han realizado más bien por imposición que por una buena forma.

De forma desafiante el mandatario ha utilizado la figura del Fast Track para imponer  todo lo que el pueblo negó en el plebiscito que debió ser más bien un Referendo.

La entrega de las armas

Esto debería  ser eufórico, un festival lleno de alegría, aquí sí debería hacer la fiesta que se hizo antes del plebiscito, pero no, ha pasado como un evento de mediano perfil y todos aquellos que debatían antes del plebiscito favoreciendo el SI, poco nombran el tema y la gran mayoría ni lo hace.

¿Y por qué?

Pues, hasta la entrega de armas ha sido diferente a lo que el mandatario colombiano dijo en campaña del plebiscito y después del fast track.

7,132 armas son las documentadas por la ONU, e igual número de combatientes son los que se desmovilizan con este proceso, es más o menos decir que cada miliciano entrego una arma o más bien su arma de dotación, pero en caletas que se encontraron, se muestra un arsenal digno de rambo, fusiles, ametralladoras, lanzagranadas, morteros, cohetes antiaéreos, granadas de fragmentación, minas antipersonas y mucho más; entonces si eso se encontró en una sola caleta y son muchísimas, es cierto que las Farc entregaron todas las armas?

Hay que ser un tonto para creer que esto fue así, y la gente lo sabe, la gente no es tonta y muchos lo celebran, pero gran parte hace el mismo ejercicio matemático y aunque callan saben que no es real el desarme total.

Este aspecto deja muchas dudas que opacan y de qué manera lo que debería ser felicidad.

Nóbel de Paz.

Cuando Gabo ganó el primer nobel para Colombia, hubo felicidad nacional, pero esta vez, lo que hay es incertidumbre, no hay gran alboroto por eso, y por el contrario, nuestro presidente cuenta con un 13% de favorabilidad…. Ojo un 13% solamente, ni Samper con todo y proceso 8,000 llegó tan bajo, y la tendencia es seguir a la baja.

Ese 13% indica que hasta aquellos que le dieron su voto para reelegirse y en el plebiscito no aprueban su gestión. Ojo pelao, su GESTIÓN, y resulta que el aspecto más destacado, notable y de gran magnitud es precisamente el “PROCESO DE PAZ”; cosa que es real.

Amigos la gran mayoría de los colombianos están rechazando todo este asunto y es por eso que no existe euforia y felicidad por esta PAZ, y eso no es lo peor; lo jodido del asunto es que si llegase a ganar el lado opuesto a todo esto, a mi sano jucio, el problema que se viene es mayor.

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